¿Por qué las pausas de hidratación son importantes? Si algo nos deja este mundial, es la enseñanza de la importancia de la hidratación sin esperar a tener la sensación de sed. Entre goles, emociones y largas horas frente al televisor, muchas personas descuidan un hábito clave para su salud, tomar agua. Qué es la deshidratación silenciosa, cómo impacta en el organismo y claves a tener en cuenta.

Durante cada partido del Mundial, millones de argentinos viven cada jugada con intensidad y entre tanta emoción hay un hábito que suele quedar relegado, la hidratación.

En este contexto sumado al clima frío, Carolina Arriva médica especialista en Cardiología advierte sobre la llamada «deshidratación silenciosa», una condición que puede pasar inadvertida pero generar cansancio, falta de energía y dificultades para mantener la atención y brinda tips claves para que eso no suceda.

«Las bajas temperaturas reducen la sensación de sed y muchas personas creen que sólo necesitan incorporar líquidos cuando sienten la necesidad de tomar algo, pero el organismo puede comenzar a verse afectado antes de que aparezca esa señal. Por eso resulta conveniente distribuir el consumo de agua a lo largo del día y sostener rutinas que favorezcan una hidratación adecuada», explicó Arriva, médica miembro de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) y asesora de Glaciar Baja en Sodio.

Por eso, durante este Mundial, vale la pena tomar nota de algunas conductas que los futbolistas ya incorporaron a su rutina.

Pausas de hidratación: lo que hay que saber

1. No esperes a tener sed para tomar agua. La sensación de sed no siempre llega a tiempo. Lo ideal es incorporar líquidos de manera regular a lo largo del día. Podes usar las pausas de hidratación de los partidos como recordatorio.

2. Prestá atención a las señales silenciosas. Cansancio, dolor de cabeza, boca seca o dificultades para concentrarse pueden ser señales tempranas de una hidratación insuficiente.

5. Observá el color de la orina. Los tonos claros suelen indicar una hidratación adecuada, mientras que los más oscuros pueden ser una señal de alerta.

6. Complementar la hidratación con una alimentación rica en frutas y verduras, que aportan agua y minerales.

7. Elegí una hidratación saludable todos los días. Incorporar aguas bajas en sodio dentro de la rutina diaria puede ser una alternativa para quienes buscan acompañar el cuidado de su salud cardiovascular.

8. Ventilá los ambientes cerrados para evitar la sequedad excesiva y humidificar el aire en caso de uso prolongado de calefacción.

9. Evitá permanecer sentado durante períodos muy prolongados y realizá pausas breves durante el trabajo o estudio para levantarse y caminar.

10. Cuidá tu corazón también fuera de la cancha. La hidratación forma parte de los hábitos que contribuyen al bienestar cardiovascular junto con la actividad física, el descanso y una alimentación equilibrada.

Y cuando se trata de la salud cardiovascular, cada hábito cuenta. En el contexto y con más de 30 años acompañando a los argentinos, Glaciar Baja en Sodio promueve la difusión de información sobre hábitos saludables, poniendo el foco en la importancia del cuidado diario y proactivo de la salud.