Los 5 defectos más frecuentes del vino y cómo identificarlos

Los 5 defectos más frecuentes del vino y cómo identificarlos

Siempre que hablamos del vino hacemos hincapié en sus mejores características: sus aromas a fruta roja o especias, su frescura en boca, su redondez o su acidez. Sin embargo, no todo lo que brilla es oro y a veces, el vino embotellado puede traer en su interior algo más que el elixir de Baco.

En la última edición del Desafío Federal, la gran degustación a ciegas que convoca a entusiastas del vino de todo el país a compartir sus opiniones, se llevó a cabo el seminario “Los Defectos del Vino” a cargo de la sommelier María Laura Ortiz. Con un total de ocho muestras aromáticas preparadas especialmente por el INTA, el seminario fue una verdadera descripción gráfica y teórica sobre los defectos más comunes que podemos encontrar en el vino, cómo identificarlos y a qué se deben.

Repasemos los 5 defectos más comunes que podemos encontrar en botella y algunos tips para – en los casos que sea posible- prevenirlo.

  1. Aromas sucios

    Como ya se ha dicho, uno descorcha un vino en busca de cierta complejidad aromática, agradable para los sentidos. Sin embargo, puede pasar que al abrir una botella sintamos olores desagradables como a sudor o cuero mal curado y probablemente sea a causa de una contaminación con Brett. La Brett es una levadura que habita los espacios fermentativos y que si bien en concentraciones bajas puede sumar aromas terciarios al vino, cuando su presencia predomina, arruina la botella. Para prevenirla, una buena limpieza en la bodega es clave.

  2. Picado acético

    Fenómeno espontáneo que se origina en la superficie del vino y consiste en una proliferación de bacterias que acaban afectando a la calidad del vino. Técnicamente, este proceso consiste en la oxidación del etanol en ácido acético. En criollo, significa que en nariz se percibirá un aroma avinagrado, dando como resultado lo que conocemos como “vino picado”. Este defecto no se puede corregir pero sí prevenir con un buen corcho y un correcto almacenamiento del vino.

  3. Olor a corcho

    Es quizás uno de los defectos más comunes y más fáciles de reconocer. Se trata de un defecto generado en el corcho que se origina en la corteza del alcornoque y que, una vez en contacto con el vino, lo arruina por completo. Mejor conocido como TCA por los expertos, su presencia se percibe en nariz como moho y cartón mojado, y lamentablemente, la única solución, una vez contaminada, es desechar la botella.

  4. Botrytis

    Otro problema que puede surgir es la Botrytis cinerea, también conocida como «podredumbre noble», que se origina en el viñedo y afecta a las uvas progresivamente. Si se le permite evolucionar lo suficiente, otorgará uvas pasas con gran concentración de azúcar, ideales para vinos de postre. En caso de que esa no sea la intención, un vino contaminado con botrytis se percibirá en la copa con aromas terrosos, no del todo placenteros.

  5. Vino oxidado

    Cuando en la copa estamos frente a un vino que ha perdido su brillo y color y desprende aromas a manzanas pasadas, es probable que estemos frente a un vino esté oxidado. Para evitar que esto suceda, es de vital importancia preservar los vinos correctamente, en un ambiente seco, oscuro y en posición horizontal. De esta manera, el corcho permanecerá húmedo y evitará rajaduras que permitan el paso del aire y se lo cuidará de la exposición al sol.