La industria del turismo ha sido, por lejos, la más afectada por la crisis de la pandemia. Productores vitivinícolas de todo el país se reunieron vía teleconferencia para debatir sobre la situación y trazar ideas de cara al futuro del enoturismo.

Desde la Asociación Ad Hoc de Turismo del Vino de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) se propuso abrir un espacio virtual de diálogo y construcción para avanzar en propuestas para atender las necesidades presentes y futuras del enoturismo en la Argentina a partir de la pandemia desatada en todo el mundo por el COVID19. La primera reunión se llevó a cabo el pasado jueves 9 de abril vía teleconferencia y contó con la participación de 95 personas ce distintas provincias vitivinícolas.

Según quedó plasmado en las opiniones y ponencias de cada uno de los participantes en la teleconferencia, las preocupaciones son varias y hay más incertidumbre que certezas. Pero así como las semillas brotan en la oscuridad, desde el sector afirman: “Estamos convencidos que es una gran oportunidad para repensarnos y sobre todo a unirnos como sector, como colegas, para que podamos hacer frente, desde el lugar que nos toca, a esta crisis sin precedentes».

Como conclusión y puesta en común, se armó un documento guía que promueva el análisis y colabore con la elaboración de propuestas a nivel público y privado y la toma de decisiones desde el lugar y rol que cada uno ocupa.

-Protocolos de acción y prevención: 
En lo urgente y prioritario, los actores del sector definieron como importante la elaboración de una serie de normas y protocolos de acción para empresas que contemple a toda la cadena de prestadores de servicios, transporte aéreo, terrestre, fluvial, marítimo, alojamientos, restaurantes, bodegas y otros servicios turísticos y por su parte, museos, teatros, cines, eventos y paseos públicos, que también forma parte de la oferta turística. Esto para dar seguridad y contribuir a la no propagación de esta enfermedad.

Se definió entonces trabajar de forma “urgente” en la definición de estos protocolos y en su pronta aplicación en cuanto se empiece a levantar la cuarentena, lo cual va a ser un requisito de mínima para ser considerado un destino o prestador turístico.

“La recuperación del turismo como sector económico será posible sólo si somos capaces de dar garantías de no contagio a través de la implementación de estrictas normas de higiene y seguridad en toda la cadena de prestaciones”, coinciden desde el enoturismo.

-Asistencia financiera:
En lo urgente se planteó la necesidad instrumentos que permitan hacerle frente al problema financiero que deberá afrontar todo el sector, hoy paralizado completamente por la cuarentena. Se necesitan medidas económicas, impositivas y de asistencia para ayudar a las empresas a atravesar la crisis, sostener la cadena de pagos y mantener las fuentes de trabajo.

-Cooperación: 
El sector privado y todo el ecosistema turístico deben generar propuestas de integración, a través de mesas de diálogo y el intercambio de ideas para la colaboración entre transportistas, operadores turísticos, bodegas, hoteles y otros prestadores de servicios.

-Trabajar en una marca país: 
Se propuso aportar esfuerzos para el diseño y promoción de la Marca Argentina (Tierra) de Vinos, para mantener viva la imagen país en la mente del consumidor tanto nacional como internacional. El vino como alimento y como Bebida Nacional, son un buen comunicador de esta imagen. Se propone salir con una marca unificada y concentrar esfuerzos para no dispersar recursos y evitar acciones aisladas que en este contexto pueden perder fuerza frente a la gran cantidad de información y promociones por medios on-line reinantes.

-Recuperación de mercados: 
La etapa de reactivación, a partir del relajamiento y fin de la cuarentena va a estar de la mano del mercado nacional, es decir turistas nacionales que se vuelcan a visitar Argentina e incluso los propios habitantes que realizarán a actividades en la misma provincia. Entonces se propone, elaborar productos orientados a este mercado en la etapa temprana al fin de la cuarentena. Enfocarse en el desarrollo del turismo regional. Al mismo tiempo, en paralelo, se pueden ir diseñando productos para los otros segmentos / mercados regionales o internacionales que corresponde a una eventual segundo o tercera etapa de recuperación.

-Big data: 
Una interesante propuesta fue en relación con el aprovechamiento del aislamiento y el hecho de que la gente (técnicos de empresas y profesionales del turismo) se encuentran en casa con acceso a redes, para investigar y conocer al turista post COVID-19. Actuando en conjunto como sector se pueden orientar y potenciar investigaciones sobre preferencias y motivaciones de viajes en contexto de post pandemia.

-Comercio electrónico: 
Si de algo podemos estar seguro, advierten desde el enoturismo, es que la comunicación, innovación y comercialización a través de las pantallas llegó para quedarse. La pandemia del Coronavirus aceleró el proceso de investigación y consultas en la web, por lo que en el corto plazo habrá que pensar modelos de comercialización de productos y servicios turísticos vinculados al vino.

Para más información: http://coviar.com.ar/