Conocé a la cocinera que enseña a cultivar verduras en una favela de Rio

Conocé a la cocinera que enseña a cultivar verduras en una favela de Rio

A través de su proyecto “Favela Orgánica”, Regina Tchelly ya enseñó a más de 30.000 personas a cultivar verduras en pequeños espacios y a cocinar con materias primas que suelen descartarse.

Regina Tchelly es una cocinera y empresaria de 35 años que vive en Morro da Babilônia, una favela de Río de Janeiro. Hace seis año se desempeña como directora del proyecto Favela Orgânica, mediante el cual ya capacitó a más de 30.000 personas a cultivar sus propias verduras en pequeños espacios y a convertir lo que no se puede aprovechar en la cocina en compost para las huertas caseras.

La fundadora de Favela Orgânica es oriunda de un pueblo llamado Serraria y llegó a Río cuando era adolescente. Trabajó como empleada doméstica durante muchos años hasta decidirse a pedir la financiación de la Agencia de Redes Para la Juventud, un programa gubernamental para el emprendimiento social a pequeña escala. Eso fue en 2011, cuando Regina estableció el primer taller en su propia casa.

“En la primera semana teníamos a seis personas participando. En la cuarta había 40 de todas las clases sociales: de las favelas de Río, y también de Japón, Italia y Francia“, relató en diálogo con el diario local Folha de Sao Paulo. “Trabajar con participantes internacionales nos ayudó a conectar el proyecto con el movimiento slowfood y otras iniciativas similares en todo el mundo”, señaló.

Entre los mayores desafíos de Regina se encuentra la reeducación de la población. “En las favelas, la gente a veces termina gastando 12 reales en una sola botella de Coca-Cola, pero se niega a pagar dos reales por una lechuga orgánica. Tenemos que cambiar esto“, asegura. Aunque el trabajo es duro, su compromiso está dando resultados. Tal es así que el debut como presentadora de su propio programa de televisión está previsto para agosto.

“Cuando se trata de evitar el desperdicio de alimentos, estoy convencida de que no hay vuelta atrás -dice. El mundo entero está clamando por este nuevo enfoque y un país como Brasil, con la enorme biodiversidad que tenemos, no tiene más remedio que seguirlo”.