La fondue, comida típica del frio por su origen suizo de zonas montañosas, es siempre una buena oportunidad para reunirse y compartir una velada alrededor de la pequeña olla donde se funde el chocolate, queso o el ingrediente que se utilice.

La de chocolate es la estrella entre las posibilidades. Con chocolate amargo, semi amargo, semi dulce o dulce, no podés dejar de hacerla.

Te contamos qué no podés dejar de considerar para disfrutar de una riquísima fondue de chocolate.

Chocolate ideal:

Barras (cortada en pequeños pedacitos), en la variedad que más guste (amargo, semi amargo, semi dulce o dulce).

Utensillos:

Dos ollas -una más grande que la otra- para fundir el chocolate y realizar el baño a maría. Luego, para servirlo, un fuente de barro o hierro fundido. También brochetas o tenedores para sumergir los ingredientes en el chocolate y lograr la cobertura.

Acompañamientos:

Puede utilizarse la variedad de frutas que se guste: frutillas, melón, banana, naranja, mandarinas, manzana, fresas, piña, kiwi, uvas, arándanos, etc. También se pueden sumar grisines, galletas dulces o saladas, porciones de pastel, malvaviscos, barritas de granola, etc.