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Cada 21 de mayo, el mundo del vino celebra una fecha que, más allá de su carácter simbólico, se convirtió en una oportunidad para descubrir las múltiples expresiones de una de las variedades blancas más emblemáticas y versátiles del mundo: Día Internacional del Chardonnay. |
Cultivada principalmente en Borgoña, Chablis y Champagne, la Chardonnay es la principal variedad blanca de Francia. “Si bien es una uva muy delicada, a la que hay que cuidar día a día, su excelente adaptación climática hizo que hoy esté presente en casi todas las regiones productoras de vino del mundo”, detalla Lorena Mulet, enóloga de Bodega Cruzat.
Esto la llevó a consagrarse como la “reina de la uvas blancas” y una de las variedades más conocidas a nivel global, junto con la tinta Cabernet Sauvignon.
En Argentina, de acuerdo a los últimos informes del Instituto Nacional Vitivinícola (INV), la Chardonnay está presente en 16 de las 18 provincias vitivinícolas: Mendoza concentra el 83% de los cultivos, seguido de San Juan y Neuquén.
“En Argentina contamos con una gran diversidad, ya que se produce vino desde el Norte al Sur y del Este al Oeste. Esto permite lograr productos con identidad propia en cada región y, por supuesto, la Chardonnay es una de las uvas principales cuando hablamos de vinos espumosos de calidad”, afirma la enóloga.





















