día de la empanda

El 8 de abril se celebra el Día de la Empanada y estas son algunas opciones para celebrar degustando las más ricas.

La Cabrera

En La Cabrera, la empanada de carne es un sello propio. Se elabora con carne Angus cortada a cuchillo, cebolla y condimentos tradicionales, logrando un relleno sabroso y bien equilibrado. Se sirve frita, con una masa crocante y un interior jugoso que mantiene todo el sabor. Creada por Gastón Riveira, es una de las opciones más pedidas de la casa y un clásico dentro de la parrilla porteña.

El Mercado – Faena Buenos Aires

En El Mercado, la propuesta del chef Emiliano Yulita, pone el foco en el producto y en la forma de cocinarlo. La empanada de carne se hace con lomo cortado a cuchillo, cebolla, ajo y especias, y se cocina con un leve toque de leña que suma sabor. El relleno se trabaja con cuidado para mantener la jugosidad, y el cierre tradicional ayuda a que todo se conserve en su punto justo. Es una versión que respeta la receta clásica, pero con detalles que marcan la diferencia.

Cauce – Puerto Madero

Por su parte, en Cauce, el chef Emiliano Bernardinelli retoma el estilo tucumano. La empanada de matambre se prepara con carne hervida y cortada a cuchillo, cebolla, especias y un toque de caldo que aporta mucha jugosidad. Se completa con huevo duro y verdeo, y se cocina frita, logrando una masa crocante y un interior bien húmedo, fiel a esa tradición del norte argentino.

Fervor

En Fervor, en cambio, la mirada se posa en una versión más ligada a las raíces del noroeste. La empanada santiagueña se cocina en horno de barro y sigue un proceso bien tradicional. La masa, hecha con harina, grasa y salmuera caliente, logra una textura apenas hojaldrada que ayuda a contener los jugos del relleno. Por dentro, la carne cortada a cuchillo se combina con cebolla, pimientos, huevo, hierbas y comino, en una receta que privilegia el sabor directo. El relleno se utiliza frío antes del armado, un paso clave para mantener la jugosidad durante la cocción. El horno de barro aporta un dorado parejo y bordes levemente tostados, sumando carácter. Se sirve con salsa yasgua, picante y típica del norte argentino, que termina de completar el perfil.