Brasil es un destino idílico que seduce a cualquier ciudadano del mundo por su maravillosa belleza natural: playas de arena fina, mares turquesas, selvas inmensas y bossa nova que suena como caricia al alma. Pasar el día bebiendo agua de coco, comiendo queijo, o degustando un nutritivo açai son placeres que solo ofrece el país brasilero.

Resulta injusto que, siendo un país tan extenso, a la hora de pensar en playas paradisíacas, el protagonismo se lo lleven las costas de Río de Janeiro, Florianópolis, o el nordeste. Para sorpresa de muchos, la costa de San Pablo ofrece paraísos naturales que hasta el día de hoy continúan siendo un secreto a voces. Estos son nuestros preferidos:

Maresias

Maresias es uno de los destinos preferidos de los paulistas, especialmente los jóvenes. Se trata de un pueblo pequeño pero con una buena infraestructura hotelera y multiplicidad de opciones gastronómicas. Su mayor atractivo, sin duda, es su extensa playa de arena fina, de aguas color azul verdoso y olas perfectas para surfear. Además, la playa está rodeada de sierras colmadas de vegetación, lo que otorga a la postal un marco inmejorable. Para quienes gustan de las salidas nocturnas, Maresias es el destino ideal. Además de tener uno de los boliches más grandes e importantes de Brasil (Sirena), esta localidad paulista tiene toda una calle dedicada a la fiesta que, al caer la noche, se llena de puestos callejeros que venden caipirinhas y daiquiris. Maresias queda a 180 km de Sao Paulo y se puede llegar en ómnibus en pocas horas.

Ilhabela

Conocida también como la Capital de la Vela, esta isla tiene una superficie de 347 km cuadrados y es el único municipio-archipiélago brasileño oceánico. Su belleza natural es su cualidad más distinguida. Con más de 40 playas, algunas desiertas, otras con amplia infraestructura y todas dueñas de una belleza natural cauivante, Ilhabela ofrece los paisajes más naturales y todo el encanto de la vida nocturna. Como buen destino turístico cuenta con un centro histórico conocido como la «Villa» que reúne restaurantes, heladerías y tiendas de regionales en un clima muy festivo. Aquellos que buscan el descanso y largas caminatas junto al mar, este es el lugar. Para llegar a la isla hay que llegar hasta la localidad de Sao Sebastiao, a unos 200 km de Sao Paulo, y luego tomar el ferry gratuito que cruza a la isla.

Ubatuba

Conocida como «la capital del surf del estado de São Paulo», Ubatuba forma parte de la llamada Costa Verde, que reúne los más pintorescos pueblos ubicados entre Río de Janeiro y São Paulo. Ubicada a 225 km de São Paulo, esta ciudad costera comprende una de las mayores concentraciones de mato en todo Brasil, por lo que la vegetación y la humedad del clima selvático son postales cotidianas. Sus playas de aguas verdosas son un montón. Las hay extensas, bravas, mansas populares y también algunas prácticamente privadas. Algunas con deliciosas propuestas de comida al paso y otras con propuestas más elaboradas. Su agradable clima y espíritu selvático hacen de Ubatuba sea tal vez el destino que mejor representa el carácter natural del litoral paulista.

Más info en: https://www.visitbrasil.com/