De inconfundible herencia italiana, la pizza porteña se ha convertido en uno de los favoritos en el menú de todos los días. Revelamos algunos secretos y curiosidades que esta comida que se ha convertido en patrimonio mundial.

La pizza es un símbolo universal. Originaria de Nápoles – aunque muchos territorios se disputan su invención –, los primeros registros de la pizza datan del siglo XVII y hoy es considerada una de las recetas más elaboradas y elegidas por comensales de cientos de países. La clásica pizza de mozzarella y tomate tiene su capítulo especial: cuenta la leyenda que un cocinero llamado Raffaele Esposito la creó con el objetivo de honrar a la reina Margarita de Saboya, incluyendo en sus ingredientes – tomate, mozzarella y albahaca – los colores de la bandera italiana. Luego, la diáspora hizo lo suyo y este exquisito plato se transformó en una pasión sin fronteras.

La pizza porteña supo captar lo mejor de la esencia italiana pero su receta tiene una vuelta de tuerca que la hace única, al punto de que nuestro país obtuvo el cuarto lugar en la categoría “napolitana” durante el Campeonato Mundial de la Pizza que se llevó a cabo en la ciudad de Parma el año pasado. En cuanto al proceso de elaboración, acá se comienza mezclando la harina con la levadura y los italianos, en cambio, inician la preparación con la levadura dentro del agua y recién después agregan la harina. Es diferente también el tipo de muzzarella utilizada para la cobertura y respecto a la cocción, la pizza porteña se cocina sobre madera de quebracho, mientras que la de Nápoles emplea madera de roble o haya que hace que esté lista en solo un minuto.

Almacén de Pizzas, la marca del Grupo Gastronómico Re, ofrece una carta que combina lo mejor de la tradición italiana con innovación local. El menú incluye pizzas clásicas, especiales – peperoni, jalapeños y cheddar o panceta –, pizzas blancas (sin salsa) – de hongos, queso brie con espárragos o jamón ahumado –, burgers pizza y hasta picada de pizzas –pan de pizza con toppins de aceitunas, rúcula, tomates secos marinados, pimientos asados, queso brie, vegetales asados, panceta y jamón cocido.