El Gran Paraíso: asado, vino y tradición argentina

El Gran Paraíso: asado, vino y tradición argentina

Ubicado en el barrio porteño de La Boca, El Gran Paraíso ofrece una experiencia típicamente argentina. Construido en un antiguo conventillo, este restaurante convoca a locales y turistas que llegan hasta el corazón de Caminito para apreciar la arquitectura y disfrutar de una buena parrillada.

Es un sábado de sol y Caminito, el pasaje peatonal de La Boca, vibra con la presencia de cientos de turistas y locales que disfrutan de este imponente museo a cielo abierto. Los colores del Club Atlético Boca Juniors adornan gran parte del paisaje y unos tangos en la voz del “Polaco” Goyeneche musicalizan el ambiente. A simple vista, la perfecta postal argentina pero para que la experiencia esté completa solo falta una cosa: la comida, y esa comida no puede ser otra más que un buen asado.

Es mediodía y en el aire se percibe el inconfundible aroma de la carne a las brasas. Con el olfato como guía llegamos a El Gran Paraíso, un restaurante enclavado en el corazón de Caminito, construido en un edificio histórico que supo ser un antiguo conventillo y fue adaptado para albergar a comensales deseosos de probar el mundialmente famoso asado argentino.

Además de su gastronomía, uno de los principales atractivos de El Gran Paraíso es su valor histórico y patrimonial, ligado íntimamente a la historia del barrio. Se dice que el conventillo fue construido a fines del siglo XIX a manos de inmigrantes italianos, principalmente genoveses, que trajeron los materiales desde su Europa natal y le dieron al barrio su fisionomía actual.

A primera vista, la entrada del lugar ubicado en la calle Garibaldi pasa desapercibida. Apenas un cartel escrito con la técnica del fileteado porteño anuncia “El Gran Paraíso. Este es el lugar”. Sin embargo, al atravesar el pasillo de entrada, la vista es sorprendente: pintorescas mesas con manteles a cuadros se disponen a lo largo y ancho del salón cubierto y un poco más al fondo, un hermoso patio arbolado y soleado alberga a decenas de personas que comparten (en los más diversos idiomas) el placer de la buena mesa.

La carta es corta y concisa pero abarca todos los clásicos de la cocina argentina. Para comenzar, se recomienda la clásica empanada de carne o bien, una porción de provoleta. Aquí la sirven con diferentes “toppings” y se destaca la que lleva hongos a la provenzal y cebollas caramelizadas o bien la de jamón crudo, tomates secos y pesto de albahaca. Otro clásico infaltable de la parrilla es el chorizo, que aquí lo sirven al plato, entre panes o acompañado por vegetales grillados y papas fritas.

Provoleta con Hongos y Cebollas

Entre los principales, la carne es la estrella indiscutida, y si bien es posible pedir el corte de preferencia al punto deseado, el “must” del lugar son las parrilladas. Las hay personales, para 2 y para 3 personas y todas incluyen chorizo, morcilla, riñón, chinchulín, asado, vacío, cerdo y pollo. Para acompañar la carne hay sendas opciones de frescas y contundentes ensaladas y por supuesto, las clásicas papas fritas, que pueden pedirse solas o con diferentes acompañamientos. La preferida de muchos es la que sale con huevos revueltos, queso y verdeo. Otra opción tentadora es la papa a la brasa. Para el dulce final se ofrecen clásicos como Chocotorta o Frutillas con crema en divertidas presentaciones.

Lejos del imaginario popular de que Caminito es un paseo destinado solo para turistas, El Gran Paraíso se ofrece como la perfecta opción para todos aquellos que deseen vivir un almuerzo único, a precios accesibles, en un lugar con mucha mística. El gran patio del lugar reúne a comensales de todo el mundo generando una atmósfera de camaradería y de a ratos, la hermosa y extraña sensación de estar de viaje.

Caminito es el primer museo al aire libre del mundo gracias a sus murales, esculturas, bajorrelieves y mosaicos de reconocidos artistas del barrio. Lleva el nombre de Caminito, como homenaje a un popular tango homónimo de Juan de Dios Filiberto. Sin veredas ni portales, el paseo inaugurado en 1959 por iniciativa del artista boquense Benito Quinquela Martín, se ha convertido en un ícono del barrio de la ribera. El Gran Paraíso, ese lugar al que uno siempre sueña con volver.

 

Por Nayla Díaz

EL GRAN PARAÍSO
Garibaldi 1428, Buenos Aires – Argentina

Tel: (54 11) 4302 1752
Horario: Lunes a domingos 10:00 a 18:30
http://granparaiso.com.ar/