Cómo preparar un buen Manhattan

Cómo preparar un buen Manhattan

Muchos tragos se han convertido en emblema a lo largo del tiempo y figuran en la carta de cualquier bar del mundo. Dentro de los más populares está el Manhattan, y según cuenta la historia, este cóctel tiene su origen en el Club Manhattan de Nueva York, allá por el año 1874.

Fue durante una fiesta organizada por la madre de Winston Churchill, Lady Randolph Churchill, en honor al nuevo gobernador del Estado, Samuel Tilden,  en donde  dio instrucciones al barman de crear un coctel especial para la ocasión. Bautizado con el nombre del famoso club, desde ese día es uno de los grandes combinados del mercado.

Elegir un Manhattan hoy sigue siendo sinónimo de buen gusto y distinción. Es una buena opción para tomar como aperitivo, o como anticipo para las comidas.

En SalPimenta te contamos la mejor manera de preparlo:

Ingredientes

  • 2 medidas de whisky – scotch o bourbon-
  • 1 medida de vermouth rosso
  • 2 o 3 ligeros toques de bitter
  • 1 cereza para decorar

La elección del whisky no varía demasiado en el resultado final salvo el dulzor que se aprecia en boca.

Preparación paso a paso:

1ero: Colocar hielo en un vaso mezclador, añadir 50 ml de whisky, 20 ml de Martini rosso y un par de gotas de angostura, si gusta.

2do: Una vez que se tienen todos los ingredientes en el vaso, mezclar hasta unificar el color del líquido.

3ero: Con la ayuda de un colador, servir en una copa de cóctel previamente enfriada, y añadir la cereza. Si se quiere añadir un ligero toque cítrico, también se puede adornar con piel de naranja.

Algunas variantes

Dry Manhattan: un trago seco que se prepara con vermouth seco.

Medium Manhattan: también se llama Perfect Manhattan y se prepara a partes iguales con vermouth rojo y seco.

Rob Roy Manhattan: en lugar del whisky de centeno o bourbon se prepara con whisky escocés.

Harvard Manhattan: aquí el whisky se sustituye por otro licor clásico, el brandy.

Latin Manhattan: se prepara con partes iguales de ron blanco, vermouth dulce y vermouth seco. El toque final es un chorrito de jugo de cereza.

¡Chin Chin!