Además del frío, el invierno trae lo contundente. Los platos se llenan de calor, de cuerpo y de imaginación. En esa sintonía, Casa Cavia trae una nueva carta inspirada en películas que marcaron nuestra historia, que marcaron nuestros inviernos en la calidez de la Casa.

«El verano fue expandir la vitalidad y el otoño/invierno será reforzar nuestro interior. 92 inviernos en el patio de las fuentes y los mármoles, iluminados por los mil mundos posibles, simplificando lo complejo, transformándolo en inspirador e infinito», reza la bienvenida a la experiencia invernal de Casa Cavia.

Esta temporada llega con menos variedad de productos pero la carta Festival de Casa Cavia propone con menos, hacer más. En palabras de Guadalupe García Mosqueda, directora creativa del proyecto, «a través del cine, la música o la literatura, exploramos el sabor de algún que otro lugar del mundo y nos trasladamos en tiempo y espacio con nuestra imaginación”.

El ambiente, la música, la hora, la temperatura, cómo estamos, definen lo que percibimos como sabor. El cine cuenta historias que no pueden escapar a su contexto. El sabor y el cine, juntos, inventan una nueva forma de estar, de convivir, de maridar. Nos anclan en tiempo y espacio de una manera única, singular.

Nos inspiramos en algunos casos en los cócteles que bebían los personajes de cada film y en otros usamos la historia y personalidad para desarrollar las recetas” , comenta López Dávalos, responsable de la barra, que entre varias técnicas, la más usada es la «clarificación», para lograr texturas y sabores diversos. Cócteles aperitivos, frescos y frutales, opciones para muchos paladares, para que cada invitado encuentre su favorito.

Cócteles cocinados al vacío como Diarios de motocicletas, de gran balance y complejidad aromática. O la reversión de FRENCH 75 clarificado de Casablanca, uno de las combinaciones estrella. Siempre con un programa de hielo tallado a mano de acuerdo a la necesidad de cada menú.

La búsqueda del calor en los ojos, platos que además saciar el apetito, alimenten el alma. En la carta, los fideos de papa con salsa cremosa de hongos, se inspiran en un pequeño ratón, que con su intrépido viaje, nos invita a buscar sueños y hongos después de la lluvia, como lo hacen en Europa, siempre que sale el sol. Cada comensal percibe la materia prima, siente lo que prueba y sobre todo la intención. Una cocina con un foco claro: “intentamos simplificar al máximo el producto sin hacerle muchos tratamientos, pero sí los necesarios para que den lo mejor de sí”.

Como en una alquimia de únicas especias, el curry espera llevarte a la India con una selección original. También un pulpo con shiso y calabaza te invitará a sentarte junto a Oldboy. Y más cerca del invierno, cuando el frío invada los ventanales, Amelié te servirá una burrata con alcauciles crudos, para que no te olvides que “hasta las alcachofas tienen corazón”. El cordero se cuece despacio y en silencio mientras Casablanca nos recuerda el poder de los clásicos, las mollejas fritas, que se quedan en carta una temporada más.

Bruce frente a una inmensa torta de chocolate, el claro ejemplo de cómo los niños comen con el alma más que con la boca como lo refleja la película Matilda. La comida nunca será tan solo comida, siempre son las manos de una madre, la calidez de una tía, la aventura de un amigo, la generosidad de un familiar. «Probamos seis recetas hasta llegar a la torta que queríamos», relató la chef Julieta Caruso al respecto.

El arte no se trata únicamente de un cuadro, buscar las gambas que se cocinan en Forest Gump también es una forma de crear. Así uno puede descansar en los mundos que aparecen sobre otros mundos. Cosas pequeñas que se apilan sobre las más grandes.

Así, Casa Cavia es un espacio de disfrute y conocimiento en el que la arquitectura, la cocina, los libros, los aromas y el arte se entrelazan para dar lugar a una experiencia única. Implantada en una imponente casona construida en 1927 por el arquitecto noruego Alejandro Christophersen, Casa Cavia celebra los oficios que contiene: la arquitectura, los libros, la gastronomía y las flores. Es un espacio multidisciplinario donde se pone de manifiesto y se ve en ejecución que las ideas pueden llegar de cualquier sitio.

Esta casa es un restaurante, una librería, una editorial, una florería, un jardín, un bar… Espacios todos que se conjugan para rendir homenaje a la historia de Buenos Aires y a las maravillas del producto argentino.

Conocé más en: http://www.casacavia.com/