Destino Amsterdam: estos son los 5 imperdibles

Destino Amsterdam: estos son los 5 imperdibles

Ordenada, atractiva, permisiva y deliciosa. Así es Amsterdam, entre otras virtudes. Con una población estimada de 830.000 habitantes, la capital de Holanda es un centro financiero y cultural que no para de crecer. Será por sus pintorescos canales, por su original arquitectura, por sus tulipanes en flor, por el estilo de vida de su gente o por el hecho de que la marihuana y la prostitución están legalizadas. Sea lo que sea, visitarla es una experiencia que nadie debería perderse.

A continuación, cinco actividades que no te podés perder si visitas la “Venecia del Norte”:

. Recorrer los canales

Con una longitud de más de 100 kilómetros y más de 1000 puentes, el sistema de canales de Amsterdam resulta uno de los principales atractivos de esta ciudad fundada por pescadores y construida sobre el agua. En los canales viven miles de familias en las más de 2.500 casas flotantes y además de recorrerlos en bici o a pie, es posible contratar un mini crucero y recorrerlos navegando el río Amstel.

Los tres principales canales, el Herengracht, el Prinsengracht y el Keizersgracht, que fueron construidos en el siglo XVII durante la “época de oro” forman cinturones alrededor de la ciudad. Esta área, delimitada por el canal Singelgracht, ha sido incluida por la Unesco en la lista de Patrimonio de la Humanidad.

En el canal Herengracht se encuentran las casas más elegantes de la Ciudad; el canal Keizersgracht, cuando se congela en invierno, sirve de pista de patinaje para locales y turistas;  el canal Singel rodea la estación central y alberga a sus orillas el bellísimo Mercado de Flores de la Ciudad.

. Relajarse en el Vondelpark

El Vondelpark es el parque más grande de Ámsterdam y uno de los lugares predilectos para caminar, andar en bicicleta, hacer ejercicio, un picnic o simplemente descansar. Con una superficie de 470.000 metros cuadrados, el parque más famoso de Holanda recibe más de 10 millones de visitas cada año.

Su estratégica ubicación, cerca de la plaza céntrica Leidseplein lo convierte en un punto estratégico para tomar un respiro de la agitada metrópolis y disfrutar de las más de 150 especies de árboles y animales, como por ejemplo: erizos, ardillas, mirlos, zorzales, pájaros carpinteros, sapos, y mucho más.

. Visitar de un Coffee Shop

Uno de los “must” a la hora de visitar en Amsterdam es sumergirse en la nube de cultura cannábica que reina los más de 200 coffee shops de la Ciudad. Para empezar, definamos: un coffe shop es un pequeño café donde se expiden bebidas no alcóholicas (té, café, aguas y gaseosas), algunos snacks  y marihuana para el consumo exclusivo dentro del local. Así, al llegar al lugar, se entrega un menú de bebidas y otro de estilos de marihuana. En la mayoría de los lugares hay hasta 10 variedades para probar, cada una señalizada según su nivel de intesidad y tipo de efectos.

En algunos de los Coffe Shops de mayor prestigio se puede encontrar fotografías de grandes celebridades de Hollywood “relajando” con un cigarro de marihuana y disfrutando la experiencia. Algunos de los mejores para visitar son el Bulldog (el primero de la Ciudad y que hoy tiene varias sucursales y hasta un hotel), Green House, Amnesia, Abraxas, Dampkring, Grey Area, entre otros.

. Visitar la casa de Ana Frank

Amsterdam es una ciudad cautivante pero también esconde entre sus muros algunos fragmentos terribles de la historia mundial. Entre ellos, el avance del nazismo ante el pueblo judío que habitaba la Ciudad.  Ana Frank era una niña judía que, durante le Segunda Guerra Mundial, tuvo que esconderse para escapar a la persecución de los nazis. Junto con otras siete personas permaneció escondida en la “casa de atrás” del edificio situado en el canal Prinsengracht n° 263, en Ámsterdam. Después de más de dos años de haber estado ocultos, los escondidos fueron descubiertos y deportados a campos de concentración. De los ocho escondidos, solo el padre de Ana, Otto Frank, sobrevivió a la guerra. Después de su muerte, Ana se hizo mundialmente famosa gracias al diario que escribió durante el tiempo en que estuvo escondida. Visitar la casa donde estuvo escondida Ana Frank es una actividad dolorosa pero necesaria. Se recomienda reservar los tickets con anticipación.

. Probar las especialidades de la zona

Se sabe que la gastronomía es una parte indivisible de cualquier viaje y aunque Amsterdam no es reconocida en el mundo especialmente por su cocina, hay algunos platos que no se pueden dejar de probar en una visita a la ‘Venecia del Norte’. Los quesos, por ejemplo, son uno de los productos insignia  y entre los imprescindibles están el gouda, el Geitenkaas o el Maasdammer. Otro imperdible son los arenques, que para sorpresa de muchos, aquí se comen crudos. En caso de ver en la calle algún puesto que anuncie “broodje haring”, acerquese y deguste este bocado de arenque entre panes, acompañado de pepinillos y cebolla.

En materia de dulces, una de las especialidades para conocer son los Stroopwafel, una galleta muy particular que consiste en dos delgados gofres unidos por una capa de caramelo dulce. Se vende empaquetado pero se recomienda comer cuando se compra caliente y pegajoso en una panadería. Y por último, hay que reconocer que pocos preparan tortas de manzanas tan exquisitas como los holandeses.

. Recorrer la Zona Roja de noche

La Zona Roja de Amsterdam es mundialmente famosa. Allí conviven las prostitutas y los vecinos de la Ciudad. Ubicada en el centro histórico de la ciudad, a poca distancia de la Vieja Iglesia el visitante podrá recorrer un sinfín de ofertas relacionadas al mundo del sexo: espectáculos pornográficos en teatros, sex-shops, clubes nocturnos y shows eróticos, además de burdeles y todo lo que concierne. El barrio funciona de día pero es de noche cuando realmente se enciden y sus luces de neón lo dotan de auténtico color rojo.

Más info: https://www.disfrutaamsterdam.com/