Creada por una bioquímica alemana, se trata de una preparación que gracias a su excelente aporte nutricional se ha ganado el mote de «anti cancerígena».

Desarrollada por la científica alemana Johana Budwig en 1952, la crema que lleva su nombre es una preparación rica en nutrientes que lleva, principalmente, aceite de lino, queso blanco, frutas y cereales. ​Se trata de una preparación que ayuda a oxigenar nuestras células evitando así el avance o aparición de células cancerígenas.

Johanna Budwig era doctora en Física y también en Química y Farmacéutica. Fue nominada en sendas oportunidades al premio Nobel y reconocida por ser la primera persona en clasificar las grasas según su composición. A lo largo de su prolífica carrera, estudió las grasas hidrogenadas y sus conclusiones fueron muy claras: los efectos de estas sobre la salud eran nefastos.

Así, tras estudiar minuciosamente cientos de alimentos, dio con una fórmula exitosa y verdaderamente saludable, a partir de la mezcla de aceite de lino y requesón. Con la incorporación de otros ingredientes, nació la famosa Crema Budwig; una preparación sencilla que representa una opción desayuno muy recomendable. Es energizante y aporta proteínas de buena calidad, ácidos grasos esenciales, azúcares, calcio, vitaminas B, E y zinc, potasio, hierro, fósforo, magnesio, cromo, níquel, selenio y cobre.

Recetas abundan y variaciones a partir de la receta original de la Dra. Budwig hay miles. A continuación, compartimos la versión de la médica nutricionista argentina Susana Zurchsmitten de su libro «Alimentación para Sanar» (Editorial Albatros). «Si unimos varias líneas de pensamiento, podemos decir que la mañana es el momento ideal para practicar una desintoxicación. Si durante estas horas ingerimos alimentos que colaboren para eso, la limpieza será mucho más profunda», afirma la experta en nutrición.

CREMA BUDWIG

Ingredientes:

  • 4 cdtas. de ricota o queso blanco descremado
  • 2 cdtas. de aceite de girasol o lino o chia prensados en frío
  • Jugo de 1/2 limón
  • 1 banana o 2 cdtas. de miel
  • 1 cdta. de lino
  • 1 cdta. de sésamo
  • 1 cdta. de germen de trigo
  • 2 o 3 almendras o avellanas
  • 1 cda de avena en grano*

    *La avena en grano puede reemplazarse por arroz integral, cebada perlada o trigo sarraceno.

Procedimiento:

Batir el queso blanco con aceite hasta lograr una crema pareja.
Agregar el jugo de limón, la banana pisada o las dos cucharaditas de miel y las semillas, frutas secas y el cereal molidos.

Nota: si usted desea eliminar los lácteos de su dieta, puede hacer esta crema sin el queso blanco, simplemente con la banana pisada o una manzana o pera rallada, el aceite, las semillas y el cereal.